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Por Brian P. Gatens para Room 241
Traducido por Tu clase, tu país

Los profesores necesitamos estrategias específicas para iniciar el año escolar de una buena manera. Nada es mejor que un buen inicio de año escolar.

Una obertura sólida con buena información, contactos positivos con los padres y expectativas claras respecto de la clase pondrán a tu curso en un camino constructivo que les ayudará durante los altos y bajos de mitad de año y el creciente entusiasmo cuando está por finalizar el año. Acá hay algunos consejos para ese buen inicio de año escolar.

Crea una “hoja única”

A medida que la sociedad se mueve a un ritmo cada vez más rápido, hay que darle a la gente la información suficiente, pero no demasiada. Los estudiantes y los padres tienen mucho que compatibilizar a medida que comienzan las clases, y no puedes permitir que la información de tu curso sea ahogada por todo lo demás que exige su atención.

Es por eso que necesitas de una “hoja única” para tu clase: un documento de una sola página que transmite la información más esencial de tu asignatura. Esta hoja debe incluir:

  • Expectativas del plan de estudios
  • Fechas de entrega.
  • Procedimientos de clase.
  • Expectativas de comunicación por parte del profesor

Piensa en esta hoja como una guía rápida y fácil para tu curso, que podrían colocar en el refrigerador de la casa o en un diario mural, al cual volver cuando sea necesario.

Reúnete con tus colegas de nivel para compartir el trabajo que tomó crear esta hoja. De esta manera, presenta un frente unido en caso de que alguien quiera comparar sus estilos de enseñanza y expectativas.

Enfócate en por qué tu clase importa

En mis días de enseñanza, siempre me gustó comenzar el año defendiendo la importancia de mi clase delante de alumnos y padres. Pasé tiempo en esto en la Noche de Regreso a la Escuela y en correos electrónicos y copias impresas enviadas a casa para los padres.

“Vender” tu clase -y no aceptar su valor como un hecho- es clave para ayudar a atraer a los alumnos reacios a bordo. Ser deliberado acerca de por qué tu clase importa en relación con la experiencia escolar general ayudará a motivar a los estudiantes y lograr que los padres se alineen con tus expectativas.

Si no puedes explicar de manera sencilla por qué tu clase es importante para la vida académica (y general) de tus alumnos, debes reflexionar detenidamente sobre la clase en sí y sobre lo que necesitas ajustar para que sea importante. Cada momento que un niño pasa en una clase desmotivante es un momento menos en el que podría estar participando en una clase necesaria y valiosa.

Enfatiza la importancia de las evaluaciones

Las evaluaciones confiables y precisas son esenciales para crear un registro del progreso de un niño y señalar las oportunidades de crecimiento. Comienza tu año con una descripción general de las evaluaciones (pruebas, proyectos, trabajo en grupo, etc.) que demuestre cómo proporcionarán comentarios que ayuden a los estudiantes a mejorar su aprendizaje.

Una buena evaluación hace mucho más que crear una calificación: ofrece una oportunidad para que un niño demuestre dominio de un tema e identifique en qué necesita trabajar como aprendiz. Haciendo hincapié en esto a principios de año, mucho antes de que se creen las calificaciones oficiales, el alumno puede entender por qué son importantes.

En esta línea, envía a la a casa un documento para que padres y alumnos firmen, haciéndoles reconocer que entienden cómo se generarán las calificaciones. Necesitas tener esto a mano si tu forma de poner nota es impugnada durante el año.

Desarrolla una estrategia para sesiones de ayuda extra

Algunos estudiantes necesitarán asistir a sesiones programadas de ayuda extra. Es una locura pensar que cada niño “lo entiende” en un grupo tan grande como el de su curso (y dentro de su período de clases).

Comunícales claramente a tus estudiantes y sus familias cuando estarás disponible para dar esta ayuda, y sé lo más abierto posible respecto de ajustar esos horarios según sea necesario. En una escuela, ofrecí ayuda adicional varias mañanas a la semana a los estudiantes que tenían que irse inmediatamente después de la escuela para trabajar en empleos para mantener a sus familias.

Una forma fácil de obtener un poco más de tiempo de ayuda es almorzar en la sala e invitar a los estudiantes a que vayan a buscar ayuda en ese momento. Esto me ayudó a evitar la naturaleza a veces tóxica de la sala de profesores, y me dio el tiempo necesario para que mis alumnos me vieran.

Además, si nadie viene a sus sesiones de ayuda adicional, o tu clase es demasiado fácil o tus alumnos se han visto privados de sus derechos. Sé vocal en la importancia de que te vayan a ver cuando surja la necesidad.

Fuente: https://education.cu-portland.edu/blog/curriculum-teaching-strategies/teachers-strong-start-school-year/[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]