Estos son solo algunos ejemplos de lo que los estudiantes de hoy tendrán que enfrentar durante su vida laboral.

En un mundo en rápida evolución, ¿qué habilidades debemos enseñar a nuestros alumnos? ¿Una habilidad que se enseñe hoy seguirá siendo relevante mañana? ¿Cómo podemos hacer frente a un flujo casi infinito de información de una multitud de medios de comunicación? 

En este mundo en constante cambio, los sistemas educativos deben centrarse en habilidades fundamentales y de base amplia que ayudarán a los estudiantes a navegar con éxito en un entorno dinámico.

 

¿Cuáles son estas habilidades? Aquí algunos ejemplos:

  1. En un entorno en el que estamos inundados de información, uno de los recursos más valiosos es nuestra atención. Por lo tanto, ayudar a los estudiantes del siglo XXI a desarrollar la capacidad de regular y administrar su atención es una de las cosas más importantes que podemos hacer.
  2. El cambio constante conduce a la incertidumbre y a una sensación de falta de control. Psicológica y fisiológicamente, la incertidumbre y el bajo control son estados altamente estresantes. Por lo tanto, desarrollar habilidades de manejo del estrés es crucial para que los estudiantes de hoy se conviertan en individuos resilientes, que sean capaces de reconocer y manejar el estrés de manera constructiva.
  3. Con el mundo laboral cada vez más orientado a proyectos y dependiente del trabajo en equipo, pero también más diverso, el éxito futuro en la vida profesional y personal depende cada vez más de las habilidades socioemocionales. Por lo tanto, su valor para los alumnos es indiscutible.

 

Si los alumnos son competentes en estas habilidades, no solo serán capaz de satisfacer las demandas del siglo XXI, sino también tendrán las herramientas necesarias para lograr el cumplimiento de sus metas.

 

Y tú, ¿enseñas estas habilidades en tu sala de clases?