El fin de un año y el comienzo de otro, pueden convertirse en momentos de bastante estrés para todos los miembros de la comunidad educativa. La vuelta a la rutina y los constantes procesos de cambio, representan un desafío para quiénes se desempeñan en el aula.

Para intentar prevenir el estrés y priorizar nuestro bienestar, podemos incluir diferentes actividades para mejorar nuestra calidad de vida:

1. Desarrolla rutinas saludables:

El cuidado personal puede ayudar de grandes maneras a superar el estrés. Entonces, darse un descanso para hacer ejercicio, meditar, salir a caminar, escribir, leer y escuchar música, podcasts o audiolibros.
No olvides que el cuidado personal también significa beber agua, comer alimentos nutritivos y dormir bien. La organización también es parte de su autocuidado. Te hace la vida más fácil y te ayuda a liberarte del estrés.

2. Experimente nuevas dinámicas junto a tus estudiantes:

Probar algo nuevo con sus alumnos de vez en cuando puede ser una manera de liberarse del estrés. Por ejemplo, desarrollando una revista en conjunto, un podcast de la clase o aprovechando los recursos virtuales para realizar diferentes proyectos para los estudiantes.

Sin embargo, estas nuevas dinámicas no se relacionan necesariamente con el contenido de enseñanza o el programa de estudio, ya que la intención es romper la rutina para eliminar el estrés y brindar oportunidades para que los estudiantes creen y se apropien más de su proceso de aprendizaje.

Para liberarse del estrés es necesario divertirse, por lo mismo, selecciona tareas que sean más interesantes y divertidas de realizar. Te reirás con tus alumnos y disfrutarás de su creatividad.

3. Desahógate:

Algo que puede aumentar el estrés de los docentes es su silencio o resistencia a compartir los problemas y dificultades que enfrentan en su trabajo. Compartir tus sentimientos con amigos o familia o incluso intentar desarrollar una comunidad entre las y los profesores del establecimiento, ese sentimiento de compañerismo y colaboración puede influir de poderosa manera en la percepción de la jornada laboral, además de sentirse comprendido y apoyado.

4. Conecta con otros profesores:

Participar en foros, unirse a discusiones y establecer contactos con otros docentes puede ayudarlo a compartir sus pensamientos y liberarse del estrés. Estas conversaciones pueden ayudarte a abrir los ojos frente a diferentes formas de pensar y aprender para elevar aún más el listón.

No se puede innovar o mejorar las prácticas laborales si es que uno se siente estresado. Desestresarse es necesario porque ayuda a que nuestras mentes a estar más enfocadas, ahorrando así su energía mental para las cosas que necesitas hacer. Por lo tanto, es importante tener en cuenta de que manera podemos liberarnos del estrés y sacarle el máximo provecho a la jornada laboral.

Referencia: EduLearn2Change