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Para prepararte para un año exitoso, es clave determinar ciertas cosas relacionadas al regreso a clases. La idea es evitar algunos errores que se puedan cometer durante los primeros días en el aula.

Para que tengas un gran año académico, lo más auspicioso y tranquilo posible, te compartimos algunos tips a continuación:

1. Usa el tono correcto:

Cuando conoces a tus nuevos estudiantes, quieres que tu primera impresión sea la mejor. Pero te puede llevar a sobre pensar mucho tu comportamiento el primer día de clases.

Por ejemplo, quizás quieras presentarte como el “profesor divertido”, por lo que pasas el primer día de clases siendo relajado/a y amigable, dejando un poco de lado las reglas y procedimientos del aula. Marcar la pauta desde el primer momento, puede ayudarte a direccionar a tus estudiantes hacia el camino que elijas.

Por otro lado, es posible que te sientas tentado a “cortar de raíz” cualquier problema de comportamiento negativo en el aula siendo estricto e inflexible al comienzo del año para mostrarle a los estudiantes que no pueden “pasarse de listos”. Como resultado, sus estudiantes pueden verte como alguien a quien temer en lugar de confiar.

Independientemente de cómo elijas presentarte a sus estudiantes al comienzo del año escolar, haz un esfuerzo por reflejar con precisión cuál será el enfoque real a lo largo del año, idealmente logrando el equilibrio apropiado entre cordialidad y firmeza.

2. Estar atenta/o:

Podrías pensar que los primeros días de clases son lo suficientemente informales como para que puedas improvisar, y esa estructura no es particularmente importante mientras el año recién comienza. Pero es importante tener un plan desde el principio, para así no tener problemas con “llenar” el tiempo y además para que tengas mayor confianza, al saber que vas a hacer durante los primeros días de clases.

La temporada de regreso a clases ya está llena de muchas sorpresas; lo último que uno desearía es agregar otra variable desconocida al no tener un plan de lección. Aunque quieras tomarte tu tiempo durante la primera semana, igual es importante planificar qué es lo que se quiere hacer, cómo dirigir algunas actividades para romper el hielo y repasar el programa de estudios.

3. Tomarse el tiempo para desarrollar las actividades:

No es necesario entrar de lleno en las materias de inmediato. Recuerda que tu y tus estudiantes tienen un largo año escolar por delante con mucho tiempo para cubrir todo el aprendizaje requerido. Entonces, en lugar de arrojar mucha información nueva, asignar tareas y evaluaciones desde un principio, considera tomarte una semana para:
– Centrarse en las dinámicas del aula.
– Conocernos unos a otros.
– Revisar el material aprendido previamente.
– Acomodarse a la transición del verano al regreso al aula.

4. Implementar las reglas de la clase desde el comienzo:

Aunque no recomendamos ser un disciplinario rígido y sensato desde el primer día por el simple hecho de serlo, es importante comenzar a implementar lo establecido en el aula desde el comienzo del año escolar. Si presentas reglas y dinámicas en clases durante el primer día, es importante que las pongas en práctica inmediatamente.

Si notas que algunos estudiantes ya están exhibiendo comportamientos problemáticos, no asumas que es solo un caso de “nerviosismo de regreso a la escuela” y dejarlos pasar. Señala que en tus clases se toman en serio los procedimientos disciplinarios y que esperas respeto en su salón de clases; de esa manera, los estudiantes realmente seguirán las reglas establecidas.

5. No seas dura/o contigo:

Todas y todos cometemos errores en el trabajo y los profesores no están exentos de este hecho. La transición al nuevo año escolar no es solo un desafío para los estudiantes; también es un proceso para cada docente.

Así que no seas demasiado crítica o crítico contigo si cometes errores durante el tiempo de regreso a clases y los piensas demasiado.

Por ejemplo, trata de no quedarte despierto toda la noche preocupándote por la forma en que pronunciaste mal el nombre de un nuevo estudiante o por la forma en que tuviste problemas para explicar algún concepto en el aula. Ninguna de esas cosas son tan importantes como para perder el sueño. ¡Mucho ánimo!, hay cosas mucho más importantes en las que pensar durante el próximo año escolar.

Fuente: Study.com